viernes, 4 de octubre de 2013

Una luz en mi vida

El humo se desliza suavemente hacia el techo, haciendo un objetivo perfecto para mi mirada cuando intento pensar. Pensar en esta noche que hemos compartido con unos pocos, celebrando que mi mejor amigo se marcha para hacer su vida con su pareja.

Realmente me siento feliz por él.
Parece que las cosas se van ordenando poco a poco, y aunque tarde, parece que vamos comprendiendo el hecho de hacernos mayores. Con esa estabilidad que se nos supone... Y ojalá fuera plena...

La llegada de Laura y sus pretensiones me han hecho temblar. Tambalear. Me ha hecho ver lo débil que soy, y eso me asusta. He sacrificado muchas cosas, y creo que eso no cambiará en el futuro. Todo para compartir una vida que sin darme cuenta deseaba. Y gracias a Dana, lo he recordado con... no encuentro la palabra para ese sentimiento.

Como observar un tesoro que llevas siempre contigo, y que siempre logra sacarte una sonrisa.
El primer beso de Helen, eso es lo que recuerdo. En la oscuridad de la noche, en una soledad total, una calle vacía. Se dejó abrazar sin apenas preguntas, como deseando encontrar ese contacto con alguien. En una de mis desesperadas despedidas para evitar perderlo todo con ella, se aproximó a mí, susurrando unas últimas palabras. Y sus labios apenas rozaron los míos.

Nuestro secreto, nuestro acto prohibido.
No puedo renunciar a la luz que ha iluminado mi vida desde entonces.


El cigarro se consume, mis ojos se cierran. Es hora de dejar pasar otra noche.

-Morton Rainy-


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